VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL FACTORING

No cabe duda de que el factoring es uno de los métodos más utilizados por las pequeñas y medianas empresas, y esto se debe a varios factores. Uno de los principales es que, en el mercado de valores se puede encontrar a múltiples entidades financieras que ofrecen el servicio. Otro factor que podemos mencionar es la gran facilidad que conceden las empresas de factoring para generar contacto y acceder a la contratación de sus servicios. Lo cierto es que, por muy masivo que sea un producto o servicio, siempre es bueno mirarlo con lupa y ver en detalle sus ventajas y desventajas.

Ventajas del factoring

Entre los beneficios del factoring se pueden mencionar varios. Y uno de los más notorios es el aminoramiento de la carga de trabajo en la empresa, ya que gracias a la contratación del factoring, la empresa contratante puede despreocuparse de toda la carga administrativa que involucra el cobro de facturas o el pago a proveedores, y centrarse solamente en buscar nuevos clientes, en entregar un mejor servicio o en aumentar su nivel de producción. Otra de las ventajas del factoring es que al momento de recurrir a ese medio de financiamiento, la empresa no pierde capacidad crediticia frente a los bancos, ya que sólo será tratado como un cobro de crédito anticipado (siempre y cuando se recurra a la modalidad “sin recurso”). A su vez, la empresa mejorará notablemente su capacidad de ingreso financiero ya que no tendrá que esperar por plazos para recibir el pago por las facturas. Junto a lo anterior, el factoring entrega flexibilidad crediticia, ya que podemos recurrir al factoring siempre que se nos haga necesario disponer de crédito, dependiendo de cuales sean las necesidades de la empresa.

Ahora bien, también es importante centrarse en las desventajas de esta alternativa de financiamiento.

Desventajas del factoring

Si bien el factoring cuenta con ventajas, sus desventajas no son menores y es importante prestar atención a ellas ya que podrían ser determinantes al momento de tomar una decisión. Para empezar, la opción de factoring podría cobrar demasiado interés lo cual reducirá de manera significativa nuestra ganancia si recurrimos a ellos. Por otro lado, de por sí podría generar en el cliente una mala imagen de la compañía ya que muchas veces ellos no sabrán cómo interpretar el hecho de que les esté contactando una entidad externa a la compañía para solicitar el cobro de una factura. Algunos de hecho podrían pensar que la empresa no se encuentra en una buena situación financiera, lo cual los llevaría incluso a evaluar nuevas alternativas. Por otro lado, al momento de contratar factoring con alguna entidad financiera se vuelve difícil cambiarse a otra entidad, ya que la empresa de factoring pasará a tener relación directa con nuestros clientes ya que hará de intermediario. El cliente por su parte se acostumbrará a este modelo, y cambiárselo por otro podría ser perjudicial. Esto muchas veces obliga a mantenerse con el mismo factoring, aún si notamos que ya no nos conviene. Mencionando otro punto, a veces puede ocurrir que la entidad de factoring no quiera lidiar con aquellos clientes que muestren poca solvencia, o simplemente pedirá de nuestra parte un aval o garantía para así acceder a la prestación del servicio de factoring. Como último punto, el factoring resulta poco práctico cuando se tiene una cartera de clientes muy abundante, pero las facturas emitidas son de montos bajos, ya que los costos por gestión operativa aumentarán significativamente, lo que restará efectividad al negocio.

Si bien el factoring entrega múltiples ventajas, sus desventajas tampoco son menores y es importante fijarnos en ellas al momento de pensar en una alternativa de financiamiento y liquidez para nuestra empresa.

¿Interesado en vender o invertir en la Bolsa de Productos? Contáctate con uno de nuestros corredores autorizados